Una guía para conversar con tu equipo antes de definir un proyecto de crecimiento o transformación.
No necesitas responderlo todo hoy. Necesitas hacer visibles las decisiones que estáis posponiendo.
01 / ¿Qué está frenando al negocio?
Describe el reto en una frase. Distingue el síntoma —ventas estancadas, retrasos, tensión en el equipo— de sus posibles causas.
¿Qué ha cambiado en clientes, mercado o márgenes?
¿Qué datos respaldan nuestra lectura? ¿Qué falta contrastar?
¿Qué ocurriría si no actuamos?
Nuestro reto:
02 / ¿Qué decisión hará la diferencia?
Elegid una prioridad. Acordad también qué iniciativas dejarán de consumir atención durante esta etapa.
¿Qué resultado queremos observar y cómo lo mediremos?
¿Cuál es el punto de partida de ese indicador?
¿Qué restricciones de equipo, presupuesto o tiempo debemos respetar?
Prioridad e indicador:
03 / ¿Quién tiene capacidad para liderarlo?
La responsabilidad necesita autoridad, tiempo y acceso a la información. Una asignación nominal no resuelve una falta de capacidad.
¿Quién será responsable y qué decisiones podrá tomar?
¿Qué apoyo necesitará de propiedad y dirección?
¿Qué debe asumir AYG y qué necesita aportar nuestro equipo?
Responsable, dedicación y decisiones:
04 / ¿Qué debe permanecer después?
Definid la continuidad desde el inicio. Al terminar el proyecto, el equipo debe estar preparado para sostener lo construido.
¿Qué procesos y conocimiento debemos transferir?
¿Quién asumirá el seguimiento?
¿Con qué criterios daremos por completado el traspaso?
Capacidad que queremos dejar:
Convertir la conversación en un plan de trabajo.
Reunid vuestras respuestas en una página: reto, objetivo, indicador, responsable, dedicación, límites y transferencia. Ese es un buen punto de partida para hablar con AYG.